viernes, 27 de enero de 2012

escritos libertarios

Poema de 1901, escrito en el periódico anarquista chileno, EL ACRATA.
Su autora es Clara Rosa G.
 
¡ Al combate!
Es una cárcel de martirio el mundo
Do la infeliz mujer obrera habita
Soportando con dolor profundo
Las infamias i miserias de la vida!
Aquí reina el pérfido egoísmo
La maldad, la miseria i el dolor,
Que oprimen con venal cinismo
Al pueblo siervo de la esplotación…
I por mas que sin cesar trabaje
La mujer nacida en pobre cuna,
Siempre llevará consigo el traje
Del inmundo harapo hasta la tumba.
¡Oh burguesía! Piensa en el futuro
de la presente sociedad humana;
raciocina con calma i de seguro
veras temblar tu criminal espada!
¿Existe acaso algún poder oculto
para que siempre esclava la mujer,
acepte el necio i miserable insulto
del potentado o místico burgués?
No! Porque el sol de la Cuestión Social
Ya ilumina el cerebro de los pueblos,
Destruye la ignorancia universal,
Y la mujer edúcase en los templos…
Pero en los templos del saber i la ciencia,
Donde impera el dios de la Virtud,
Donde vive la razón en la conciencia
Tan pura i libre como el cielo azul;
Allí donde la igualdad radiante
Se alza en el trono de bendito Amor
Cobijando como madre amante
Los nobles hijos de su corazón
¡obreras del mundo! Ya la luz
que irradie el pensamiento humano
empieza a destrozar el yugo i la cruz
que llevamos en los hombros tantos años
Hijos del trabajo !Salud y libertad
si en vuestros dignos corazones late
la voz anjelical de la Verdad!
Acudid presurosos al combate
A destrozar al Rei de la maldad.
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DIARIO LA AGITACIÓN. Chile: 1901. Mujeres anarquistas del 1900
Teresa Claramunt.
"DE MOLDE
Bárbaras son las leyes escritas por los hombres porque a una condición i regla someten todos los seres humanos sin tener en cuenta los diferentes temperamentos, educación, conocimientos, atavismo, etc. Esas leyes, faltas de lójica en su base, son un criadero de infamias e injusticias orijinando en la sociedad inquietudes sin cuento, de las cuales resulta un malestar jeneral. Los anarquistas, desligados de todo convencionalismo i perjuicio social, no aceptamos otras leyes que las de Natura, ya que ella, en su inmensa variedad, nos demuestra la unidad más compacta. Pero las ideas muertas tienen algún tiempo dominando en el individuo i he ahí el por qué muchas veces oigo aberraciones como las siguientes: "Yo era anarquista; pero desde el hecho del Liceo dejé de serlo". Es anarquista el hombre de talento o el que aspira a tenerle; el que empuña un puñal o un objeto destructor i atenta contra la vida del un prójimo, no debe llamarse anarquista, porque la Anarquía es el orden, es la vida, i el que comete un acto que produce víctimas no puede ni debe ser anarquista. Esos anarquistas que dejaron de serlo por tal o cual causa i esos otros que han forjado un molde para que de él salgan los anarquistas derechitos i perfectos, me hacen mucha gracia. Yo dejé de ser católica, no por las pillerías de algunos curas o jente católica, sino porque al tener uso de razón comprendí que el catecismo católico era mui inferior a mi moral i a mis aspiraciones i aunque todo los católicos fueran buenos yo sería atea. Soi anarquista porque no podría ser otra cosa mientras mi organismo funcione con la regularidad que ha funcionado hasta hoy. Siento amor sin límites, i la infame sociedad actual pone ante mi noble deseo una valla. Anhelo el goce, i solo dolor me rodea. Deseo la vida, i la muerte con su faz fría se presenta a mi vista. Lo bello, lo grande, me fascina, i por doquier veo fealdades, pequeñeces i miseria. Amo el trabajo por ser fuente de vida, i a los que trabajamos nos roe la anemia, las escaceses nos agobian, el hospital es nuestra recompensa. Creo posible una sociedad más justa, más bella, más humana, que hemos dado por llamar la sociedad anarquista, ácrata o libertaria, porque estos nombres significan no autoridad, base primordial de toda tiranía; por eso soi anarquista, ácrata o libertaria; i aunque todos los hombres que se titulan anarquistas cometieran mil crímenes a diario, continuaría yo llamándome tal con noble orgullo, aún ante un tribunal a lo Marzo, muriendo convencida de la pureza del ideal, convencida a la vez que los crímenes perpetrados son resultados de la sociedad actual, porque todos somos hijos del ambiente que nos rodea, i en una sociedad tan corruptora, todo crimen tiene clara esplicación i hasta su justificación.
¿Qué diríamos del naturalista que lo fuese tan sólo en los hermosos días de primavera o en la época que el sol de estío ha dorado los sabrosos frutos del campo, o en la noche serena i apacible que convida al goce? Le diríamos insensato, porque las revoluciones atmosféricas que producen el rayo i la centella por el choque de dos corrientes eléctricas, son para la vida de los campos tan útiles como los hermosos días de primavera, el sol de estío i las noches serenas i apacibles. Seamos anarquistas en la buena i en la mal fortuna si queremos ser dignos del ideal i naturalistas de verdad."
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POEMAS DE JUDITH MALINA (poeta, actriz, directora y productora, anarquista, estadounidense, del siglo XX).

 AMOR Y POLÍTICA.
cuando navegaba por la isla Ciprus
en bote
vi emerger del agua
la cabeza de Afrodita
le dije: "soy anarquista
y no voto"
me contestó: "me parece bien".


le dije: "¡oh! invención de
la mente clásica
¡eres ciega
frente a temas importantes!
ella asintió
por no ser descortés
y me dijo: "hasta luego"
"quédate" le pedí
"hay muchas cosas
que deberíamos conversar:
el poder de reyes
innecesarios,
la opresión sexual
de la que habla Safo…"
pero ella sólo
se sumergió
de vuelta en el mar.



LA TRISTE VIDA DE UNA MUJER

lo primero que aprende
es que no es un hombre
y tarde o temprano
el ser mujer
se vuelve un carga.


y tarde o temprano aprende
que conlleva beneficios
dolorosos y dolorosos
perjuicios
que debe combatir


ella entiende, de algún modo,
que el perjuicio mayor
es la sumisión, y tarde o temprano,
ella, se somete, de algún modo,
ella utiliza con paciencia e incomodidad
las dolorosas alternativas
ella se asusta y quiere
ser una mujer madura
y llega a ser mujer madura
y se asusta
de ser mujer madura.


aveces escoge, pero
principalmente es escogida
por uno o varios hombres
que se vuelven sus protectores,
sus destructores
sus maridos
y amantes
que encarnan para bien
o para mal
los distintos grados
de todo lo que pasa
entre un hombre
y una mujer.


aveces su cuerpo se abre
y deja salir un hijo
frecuentemente su cuerpo es
destrozado
con un dolor insoportable
aunque más frecuentemnte
su cuerpo es destrozado
con un dolor
soportable.



casi nunca o aveces o nunca o siempre
un hombre
penetra su cuerpo
por cien motivos
diferentes para ella
aunque nunca por amor
que ella de algún modo
busca
y de algún modo,
encuentra.
cuando ella ya ha sufrido
lo suficiente
y se desangra y no se desangra
y da a luz o aborta
y llora o no llora
desde el traje de novia
al luto de viuda
aprende
y cuando está cansada
aprende
que ya es vieja.
todo esto más temprano o más tarde
demasiado temprano
o demasiado tarde
y aprende
a conformarse a la vida
que una mujer vieja
de algún modo
vive.
en un mundo que desprecia
a las viejas
ella aprende a conformarse
a algo parecido a una vida
que nunca mereció,
a no ser que muera joven.
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Verba Roja. Chile 1920. Mujeres anarquistas del 1900
Olimpia Vicencio.
"La canción del día.
Necesitamos para conquistar nuestras aspiraciones económicas y morales, del funcionamiento de todas las compañeras, que perteneciendo a un oficio o profesión cualquiera - si no conocen lo que es y lo que vale una organización - se preocupen de remediar la miseria reinante, pues si las obreras federadas se encuentran en mala situación, con mayor razón lo están las que desconociendo lo que son los capitalistas, estos abusan de su ignorancia, pagándoles salarios irrisorios y haciéndolas trabajar como a bestias de carga.
Lavanderas, cocineras, amas, bordadoras, aplanchadoras, etc. a vosotras, compañeras, que se os paga una miseria, tenéis el deber de ser organizadas para que se os pague vuestro trabajo, y no se siga recargando vuestra tarea desde la mañana hasta la noche; sin disponer siquiera de tiempo para acariciar a vuestros hijos, ni mucho menos para disfrutar de lecturas que os reportarían un agradable y útil pasatiempo.
Con un poco de buena voluntad podemos acudir a un compañero o compañera preparada para que nos indiquen un programa de trabajo que sirva para guiarnos en nuestras luchas, como también para exponer las razones que nos inducen para tomar tal o cual determinación.
Tenemos los artículos de primera necesidad sumamente caros, los elementos que utilizamos en nuestro trabajo por las nubes, el precio que se nos paga es el mismo de cinco años atrás.
No es lógico, no es justo que sigamos en este tren, en perjuicio de nosotras mismas, y, lo que es peor continuar siendo unas rémoras en este siglo de luchas y de triunfos.
Somos las únicas que quedamos rezagadas en el camino de la organización, y también somos las más atrasadas material e intelectualmente; y poseyendo estos defectos, ni nos preocupamos de nuestros hijos que estarían expuestos a seguir la misma senda, si la tenacidad de muchos luchadores no nos prepararan para las contiendas de la vida.
Poca cosa nos cuesta juntarnos en algún local social, y echando al olvido cuestiones de comadres y chismes de convetilleros, proponernos hacer valer nuestro trabajo, descansar siquiera una hora cada día, para pensar en nuestra felicidad social, que marcharan como lo quieran nuestros deseos y aspiraciones.
Realizando estas labores, habremos dado un grito de alarma a todo el mundo; pues si la mujer sale del escondrijo de la ignorancia y la miseria para exigir derecho y deberes, quiere decir que el estado actual ha llegado a tal punto de relajación, que es preciso destruirlo y construirlo de nuevo para que no quede un vestigio de sus hediondos y carcomidos escombros.
Nada hay que se nos ponga por delante, los obstáculos que siempre interceptan el paso, templan los músculos y fortifican nuestro espíritu, ¡hemos sido tan heroicas para envejecer en las chozas inmundas muriéndonos de hambre; más heroicas y serenas seremos luchando a pleno sol y viento por la completa liberación humana.
Para terminar, os digo: tenemos dos caminos que seguir: el primero es demasiado viejo y andamos en él: seguir soportando con paciencia las brutalidades e imposiciones de nuestros patrones; si un gremio femenino consigue alguna mejora, seguir siempre nosotras indiferentes y reacias, echándole la culpa al destino y no a nuestra flojera y torpeza, la causa de nuestro malestar.
El segundo camino es este: organizarnos fraternalmente: estar al día con las conquistas que obtengan las agrupaciones hermanas; instruirnos lo más que podamos en lo que sea más útil para nuestra vida.
Solo así con tenacidad inquebrantable es como todos los hombres y mujeres han dado esplendidez al mundo; ninguna obra humana la han realizado los que nada hacen; el maravilloso progreso que contemplamos, es debido a los seres que, sin egoísmos ni bajas pasiones, han acometido la gran travesía social, para aterrizar, pletóricos de gozo en el valle bañado de sol, de armonía y solidaridad."
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Periódico Verba Roja. Chile 1920. Mujeres anarquistas del 1900.
Isolina Borquez.
"La mujer y la Educación.
" Emancipar a l hombre no es emancipar
a la humanidad; emancipad a la mujer
y habréis emancipado a la humanidad"
Siempre se nos dice que nuestra inferioridad mental es un hecho, que nuestra debilidad es manifiesta. Y basados en estos sofísticos argumentos, pesa sobre nosotras la tiranía masculina, mas pesada que el yugo de la esclavitud que arrastraban las siervas de la Edad Media.
Si bien es verdad que nuestra debilidad es evidente, no es menos cierto que de nuestra educación e instrucción se ha descuidado siempre, causa que justifica esa inferioridad intelectual en los presentes momentos, y por consiguiente, esa debilidad trivial e nosotras; pero esto no es que nuestra masa encefálica sea más reducida que la del hombre, pues demasiado sabemos que opiniones autorizadas de célebres fisiólogos y antropólogos han dado al traste con estas rancias teorías de los enemigos de la emancipación de la mujer. Si la ciencia, la literatura y las artes cuentan sólo en sus filas con un pequeño número de mujeres, es porque al hombre se le ha colocado en un medio superior a de la mujer, y es lógico resultado que la intelectualidad de la mujer resulte inferior, pues esa diferencia de medio lo determina; pero de ningún modo equivale a afirmar que el cerebro femenino sea menos apto para abarcar los dominios de la ciencia, pues si hacemos la antítesis de lo que hasta hoy se ha hecho, poniendo en idénticas condiciones de medio a ambos sexos, esa inferioridad injustamente atribuida a la mujer desaparecerá y junto con esto, se hundirá la hegemonía, el yugo masculino que nos hace esclavas.
Mientras más se obstaculice la instrucción y educación de la mujer, mas tardará y hará imposible implantar la sociedad libre que tanto anhelamos, objeto de nuestros amores y sacrificios. Tratemos de realizar lo que tan acertadamente señaló Condercet:
Cuando se instruye a un niños, se prepara un hombre instruido; pero cuando se instruye a una niña, se elabora la instrucción de una familia; y nada hay más lógico que esto, puesto que es la mujer la que cultiva la educación de sus pequeñuelos cuando se hace madre.
Si, es verdad queremos que la felicidad sea un hecho, que la tiranías se acaben, que el baluarte de los zánganos caiga hecho trizas; emancipad a la mujer arrancando esa venda patriótica que pervierte sus sentimientos morales, romped el velo fatídico del fanatismo religioso que las idiotiza y habréis roto los puntales que sostienen esta sociedad aborto del crimen."
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Periódico Verba Roja. Chile 1920. Mujeres anarquistas del 1900.
Luisa Bustencio.
"De ayer a hoy.
Cuando estaba sujeto al yugo maternal, se me impartían ciertas enseñanzas y algunos consejos, entre los cuales recuerdo este: "La madre debe entregar sus hijos a la patria para que sostenga su honor y defienda su integridad".
En el colegio, otra mujer con el título de profesora, siguió enseñandome deberes, ocultándome la verdadera noción de las cosas, para atrofia mi cerebro con los mitos Dios y Patria: la religión del crimen y el culto de la muerte.
El miedo a lo sobrenatural y la estrofa patriótica, hábilmente puesta en juego por educacionistas oficiales, estinguieron en mí todo raciocinio y así como la noche rogaba, transida de miedo para aplacar las cóleras divinas, los himnos y marchas patrióticas, me embriagaban haciéndome desear ser madre para brindar mis hijos a la grandeza de la patria.
Hoy la realidad de las cosas y la esperiencia adquirida en jornadas de la vida, me han demostrado claramente que en la casa y en la escuela, me educaron para ser un instrumento inconsciente, llamada a perpetuar las injusticias sociales.
Emancipada del cura, mi fantasía no se forja fantasmas diabólicos, al contrario, osada y libre, ha comprendido la belleza del ideal libertario, a la realización del cual aporto mi humilde contigente.
No seré la madre que vea a mis hijos conquistar laureles con el crimen ni que los ofrezca por holocausto al patriotismo, de ese engaño que germina en el cerebro de los ignorantes, inculcado por aquellos que medran con el dinero y la sangre del pueblos.
Prefiero verlos lejos de mí, antes de verlos arrastrados en los pudrideros llamados cuarteles, muñecos de la disciplina, se convierten en "asesino" de sus semejantes y sostienen con la punta de sus bayonetas a esta sociedad injusta y criminal.
¡Madres! Seguid mi ejemplo: se os repite Dios y Patria, pues ni Dios ni Patria; porque ambos han sido inventados por tiranos para esclavizar a los pueblos; en cuanto a vuestros hijos, educadlos en la escuela racionalista para que mañana combatan por la revolución social."
Periódico Verba Roja. Chile 1920. Mujeres anarquistas del 1900.
NethyDelmar.

"¡Hermanos!
Las mujeres venimos creando alas. Ya están muy amplias. Fuertes como las del condor; pero blancas como un flechazo de luz. Las alas nuestras se agitan; quieren surgir; quieren hundir el espacio. Dejara tras de sí un surco perfumado: una tibiez de caricia sana y fuerte.
Las alas se agitan demasiado; a veces creemos que nos destrozan el cuerpo. El alma ya está a girones. Se agitan; pero los prejuicios son cajas de acero. Dentro estamos nosotras; las alas golpean la caja, duras, reciamente. Y al chocar con el acero maldito tiemblan; se destrozan. Y palpitantes llenas de sangre, caen vencidas. ¡Pobres alas!
Hermanos nuestros:
¡Hombres! Vosotros que estáis fuera de la caja de acero, rompedla, hundidla; ayudarnos a libertarnos; libertad nuestras alas. Y veréis luego como os dejamos por recompensa nuestra tibiez de cariño y mucho perfume de bondad al cruzar la vida."
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Verba Roja octubre 1922.
Tribuna femenina
LIBERACIÓN FEMENINA
Por fin: después de cientos de años de profunda sueño, comienzan, las mujeres a tornar a la vida; que es lucha y es movimiento.
La culpa de este tardío despertar no ha sido nuestra, ya que de antaño, la Iglesia por un lado y el Estado por otro, se han complacido en sumirnos cada día, en más horrorosos prejuicios y mayor esclavitud; de tal manera, que la rutina, impedía a la jeneralidad de la mujeres, a pensar siquiera, en una posible liberación.
En este movimientos, como ocurre en todas las cuestiones ideolójicas, hay diversas tendencias. Algunas mujeres, jeneralmente las burguesas y "aburguesadas", pretenden obtener derecho a voz y a voto, en otros términos, desean que la mujer intervenga en lo que llaman "política" y junto con ellos obtener un mejoramiento económico, que les daría derechos a administrar libremente sus bienes.
Por otro lado el resto de las mujeres, deseamos también mejoras políticas, en el sentido a exijir se nos considere, como entidad integrante de un todo, que es la sociedad; también deseamos mejoramiento económico; pero no pretendemos que ese mejoramiento, quede encerrado dentro de una clase, ni dentro de las fronteras, sino que él se haga extensivo a todos los seres humanos que pueblan este planeta. Queremos, en buenas cuentas, el máximun de bienestar humano, sin ser libres, trabajamos por obtener la libertad en derecho y la igualdad en economía.
La causa que justifica nuestra actitud es la siguiente: creemos, porque así nos lo han demostrado los hechos, que el problema de un hombre o de una clase, no puede ser solucionado satisfactoriamente, sino por la acción directa, inmediata de ese hombre o de esa clase; en consecuencia, somos enemigos del parlamentarismo y de las leyes que de él resultan, pues ellas son únicamente, el anestésico que adormece; pero que no sana al doliente a quienes se lo aplica. Sin embargo, nos doblegamos reverentes ante el poder irresistible de las leyes naturales, que forman parte de nuestra misma existencia y en consecuencia, se manifiestan tanto en el mundo social, como en el individual.
Aura
ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ
La Batalla. 1914.

Elisa Choffat.
Rebeldía.
Aclaraciones entre un pensador y una cura.
-Pensador- Si señor cura; yo soy el paria, el desterrado de vuestra sociedad, el maldito de vuestras leyes, pero en cambio soy el hombre que estudia y analiza, y que profundizando llega a la conclusión de que todo lo existente es vil mentira que sustituye al verdad, impera y reina en la odiada hipocresía. Yo soy el hombre señor cura que con la fuerza de mi cerebro acoplando a ella la de mis brazos revuelvo el fondo de es límpida lágrima que engaña; busco en su negro la materia que esconde, yo busco en las obscuridades, un vestigio, y doy a la luz el fruto de mi curiosidad. Yo lleno los ámbitos con mi acento de rebeldía y busco combustible a la llama regeneradora que en mi germina.
Yo guío al ignorante y le hago comprender la barrera que le separa de la verdad, yo hago brillar ante él, el fuego que iluminará las tinieblas, yo saneo su cerebro, extirpo lo malo que en él anida. Yo lanzo al mundo mi palabra preñada de enseñanza fecunda, y hago que la semilla que arrojo fructifique en las humanas almas, señor cura.
- El cura- ¡Oh, hijo mío! Muchas espinar hallarán tus pies y coronará tu enseñanza la más triste de las recompensas: el desprecio.
- El pensador- señor, no las temo; (con ironía), a mí no me guía el deber de la recompensa, soy el hombre que prescindiendo del pago a mis esfuerzos, trabajo y medito a favor de la especie. Quiero apartar de su camino el obstáculo que se opone a su arrojo libertario. Hago que vea con claridad, el lugar que está llamado a ocupar, quiero en fin su emancipación moral. ¡buscar su felicidad!
- El cura- ¡oh! ¿acaso mis fieles no son felices? ¿acaso no aceptan sin protestar mis consejos santos que por cierto responden a sus deseos?
- El pensador- no lo dudo, señor cura, pero yo desprecio esa felicidad. Esos fieles que hoy escuchan con marcada humildad, son seres a quienes asusta la progresiva evolución moral, individual y por lo tanto…esclavos de la voluntad ajena, incapaces de crearse ambiente propio; aceptan vuestra absurda religión; adoran el dogma oscuro que le presentáis. Y en la forma más grotesca divinizan ese cristo cubierto cn toda la dulzura que alcanzáis a concebir, si mañana hicierais germinar en sus almas débiles, un átomo de rebeldía, serían enemigos terribles de lo que hoy defienden. Yo los desprecio, yo solo quiero a mi lado la fuerza consciente; el individuo que sabiendo el por que de su lucha pone en ella toda la energía de su naturaleza: si, yo los veo desfilar ante mí como rebaño de ovejas conducidas por su hábil pastor. Son lo eternos rutinarios, son los seres que forman parte de esa vieja y carcomida sociedad que solo tiene por base la fuerza complotada en la mentira, en la falsedad.
- El cura- Calla, calla, condenado; tú no sabes lo que dices; tus expresiones y frases son los síntomas de una alteración mental; yo te perdono, pero calla…
- El pensador- ¡Callar! ¿cómo callar? Imposible callar cuando siento en mi todo el peso de vuestra miseria moral; callar cuando siento el deseo inasible de la venganza, las ansias locas del exterminio, de la destrucción completa de todo lo que prostituido me rodea; callar cuando siento aquí a mi lado, el grito de dolor de mis hermanos oprimidos que gimen su esclavitud en el yugo de la impotencia. ¡oh, no callo, ni callaré mi grito de protesta, de justicia, se hará oír; repercutirá allá en las anchas regiones de lo ignoto; callar cuando siento sobre mí la ignominiosa existencia de veinte siglos! No callo; mi acento de rebelde llegue hasta allá donde reside todavía el embrión de la libertad.
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El progreso en su infalible marcha hacia la perfección humana, trae consecuencias fatales para los asalariados y de ahí la necesidad de que todos los obreros nos unamos y nos eduquemos para poder conocer los medios con que precavernos de la situación angustiosa a que somos arrastrados.
Pero si los hombres necesitan unirse entre si y ayudarse solidariamente para poder luchar y vencer todas las ignominias a que nos obliga la civilización actual, no deben abandonar a la mujer que hoy día es más vilipendiada, esplotada y ultrajada que en los mismos tiempos de la esclavitud.
Actualmente las jóvenes, desde los doce años tienen que ir a trabajar a la fábricas o talleres para ayudar a sus padres o a la familia en los gastos de la mantención y es aquí cuando principia la esplotación terminando con la prostitución de la joven.
Indigna al pensar solamente en las miles asechanzas que esperan a las jóvenes obreras desde que salen de regazo familiar; el ambiente las contagia, les agrada la decencia y el lujo, les gustaría imitar a las señoritas de la aristocracia, pero su sueldo es mísero, no alcanza ni para lo más necesario, entre tanto el patrón aparece tentador, les ofrece buen sueldo, hermosos regalos, bondades sin fin y la joven asediada por la ruina que la encuadra en un marco de hierra, se prostituye aceptando sin amor y únicamente el lucho a un ser a quien debía despreciar.
¡Obreros, padres y hermanos! ¿ No sentís bullir la sangre en vuestras vidas?
¿Estas tan corrompidos o el alcohol os ha degenerado tanto que no tenéis un jesto de rebelión para castigar a los que esplotan y ultrajan a vuestras hermanas e hijas?
¡Oh! que cobardes sois.
  Violeta Martínez








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